Carta para trabajar mejor
Santiago Alvarez (profesor del IESE Business School) redactó una carta de mejores deseos para un trabajador. Realmente vale la pena su difusión y es por esto que publicamos un extracto.
“Que mis jefes no se obsesionen con motivarme, de eso me encargo yo. Que se limiten a diseñar un ambiente profesional grato, desafiante, justo y libre. Que no se confunda horas de presencia física con tiempo de calidad, recurso carísimo en esta sociedad dispersa. Que otras dimensiones de mi persona –familia, amigos, cultura, deporte…– sean atendidas como merecen.
Que tenga la personalidad para manejar soledades, para elegir un no constructivo y leal, contraste independiente de mis síes. Que aprenda a dominar el arte de vivir, clave esencial para doctorarme en el oficio de dirigir. Que mi razón y corazón hagan la paz, base de la credibilidad y persuasión personales.
Que mi mente hiperactiva escuche los recados de mi cuerpo, prematuramente avejentado. Que no me tome mi trabajo tan en serio, que la persona que soy gobierne con mano firme al personaje que represento. Que quien quiera que soy se dé cuenta de que estoy de paso, que aprenda a reírme de mí mismo, la última y gran asignatura que sólo los sabios aprueban con nota.
Pensaréis Majestades que me he pasado. Ahora que sólo se habla de derechos, os prometo hacer mis deberes. El resto lo confío en vuestras manos. Hasta el año que viene.
Captar y sentir la corriente del río humano, atraer y gobernar el talento de mi empresa, conocer y educar a mis hijos, mantener una relación amable conmigo mismo, renovando mi equipaje intelectual, emocional y espiritual, son tareas cruciales que, pese a su naturaleza y jerarquía, un día sí y otro también son arrinconadas en la vorágine de días clonados en serie.”









Muy bueno, resalto
“..Que no se confunda horas de presencia física con tiempo de calidad..”
siempre olvidado en estos tiempos acelerados de soporte tercerizado y que se convierte en esfuerzo mal invertido cuando se trata de tareas y/o proyectos que dependen de la calidad en el desempeño de la tarea (y que normalmente convierten el extra de sueldo pagado por disponibilidad extendida en un obvio desperdicio de recursos: nadie trabaja más ni mejor cuando sabe que igualmente se va a quedar otras 4 hs. más).