Carrera Laboral – La Etapa de la Cosecha (de los 40 a los 60 años)
En entradas anteriores hemos enunciado que en la carrera laboral de toda persona se presentan 3 etapas bien diferenciadas: la etapa de la promesa, del impulso y de la cosecha.
La mayoría de la gente experimenta la etapa de la cosecha luego de trabajar durante unos veinticinco o treinta años, o desde que promedian sus cincuenta y tantos años. Las trayectorias, de hecho, empiezan a tomar rumbos diferentes a mediados de la etapa del impulso.
Pero el balance asociado al “éxito” laboral se produce en la tercer y última etapa: la cosecha.
Los ejecutivos más exitosos son aquellos hacia los que fluyen los roles y responsabilidades más importantes. Los gerentes talentosos con menos años de experiencia empiezan a dirigir a aquellos que cuentan con más años. Y resulta evidente que algunas carreras seguirán avanzando, mientras que otras han alcanzado su nivel más alto.
Sin embargo, sobre una base relativa, los ejecutivos siguen avanzando en forma más o menos predecible a través de la etapa del ímpulso. Después de todo, la gran mayoría de los profesionales siguen teniendo empleos remunerados en esta etapa.
La diferenciación más visible en el “éxito laboral” se produce en la etapa de la cosecha.
En esta fase, los ejecutivos extraordinarios tienen ante sí un abanico creciente de opciones de carrera para elegir: otras empresas a dirigir, directorios a los que integrarse, firmas de inversión a las que dedicarse, contratos de consultoría a encarar, artículos o libros para escribir, apariciones en televisión o conferencias a dictar, proyectos sin fines de lucro a manejar, etc., etc.
Estos afortunados ejecutivos encuentran la manera de seguir avanzando con sus carreras, mientras que otros inevitablemente entran en una meseta o incluso empiezan a decaer. No resulta sorprendente ver empleados promedio, incluso profesionales exitosos, retirarse prematuramente de la economía actual y abandonar la trayectoria laboral tradicional. Y esta es, por supuesto, la manera más clara de diferenciar en qué lugar de la trayectoria se encuentra una persona.
¿Cómo mantiene uno la trayectoria ascendente al entrar en la etapa de la cosecha?
La fórmula para seguir teniendo éxito en la “etapa de la cosecha” consiste principalmente en transformar los diversos componentes de su valor de experiencia –que es ahora mucho más profundo– en un potencial renovado.
Hay que aprovechar la experiencia en forma tal de renovar el potencial, y para eso hay que evaluar cuidadosamente su FODA.
Siempre es recomendable cada 2 años repasar nuesta historia laboral e identificar:
- Las competencias adquiridas
- Las diversas habilidades demostradas
- La exposición ante distintas actividades económicas
- Los modelos empresarios
Luego de esta evaluación lo más importante es planificar. Trazar nuevas metas de carrera laboral en función de la relación costo-beneficio entre el status económico deseado y lo que nos apasiona. Escribirlas y volver a repasarlas dentro de 2 años.
Cabe mencionar un tema importante: el valor de nuestra carrera, denominado valor percibido, no es necesariamente lo mismo que la compensación o el valor financiero. Cualquier tarea puede ser de valor para nuestra carrera en tanto y en cuanto a nos guste realizarlas, agreguen valor para alguien, y sobre todo que nos de satsifacción.
Fuente: Citrin y Smith – The Five Patterns of Extraordinary Careers
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