Ser adicto al trabajo o la tecnología frustra el descanso vacacional
A esta altura del año ya vamos visitando sitios de turismo, averiguando precios, coordinando el calendario vacacional con nuestros compañeros de oficina…
Pero se ha demostrado que los que vivimos pendientes de la presión de la competencia laboral y de la comunicación tecnológica permanente, nos vemos afectados durante el período vacacional con el fabuloso rango que va desde el insomnio hasta ataques de pánico.
La ansiedad y sus trastornos son tan viejos como las civilizaciones. Sin embargo, en los últimos años se agravaron por el ritmo que el uso de las nuevas tecnologías sumó al aceleramiento propio de la modernidad, la presión de la competencia laboral y la exigencia de la industria del consumo. Según estimaciones del Centro de Estudios Especialista en Trastornos de Ansiedad sede Pilar cotejados con datos de la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad, en los últimos 15 años el número de argentinos que sufre algún tipo de trastorno de ansiedad saltó del 3% al 5%.
En determinadas personas, la comunicación racional o informativa tiene características de compulsión. Tienen que estar comunicadas porque creen que así controlan su entorno y su vida. Muchas de estas personas logran desconectarse en vacaciones. Pero muchas otras, no.
Las personas ansiosas que durante los 15 o 20 días en las sierras o en la playa no logran desenchufarse corresponden a dos grupos bien definidos: los adictos a las comunicaciones y los aquellos con serias dificultades para delegar responsabilidades. especialista.
A diferencia de hace apenas una década, hoy en casi todos los destinos de veraneo hay disponibles redes celulares y conexiones de Internet, además de dispositivos personales que permiten la conectividad constante, como las netbooks y las palms.
Si los caudales de ansiedad no bajan en vacaciones o, por el contrario, suben, el período de receso termina transformándose en un estrés en lugar de un descanso, sobre todo para los compañeros de ruta.
Y así como la ansiedad, tal y como explican los especialistas, es una emoción natural que protege a las personas de situaciones de peligro (el apetito genera también ansiedad y no sólo hambre, o la ansiedad que produce cruzar la calle y dar un paso hacia atrás al venir un auto), cuando se eleva por encima de lo necesario interfiere en la vida cotidiana de las personas e impide realizarla normalmente.
Los trastornos de ansiedad en vacaciones
Tienen una triple causa:
- Genética: familiares de primer grado ansiosos
- Tipo de Crianza: haber crecido en un ambiente ansioso
- Situaciones de Estrés
Los principales síntomas del trastorno de ansiedad son inseguridad, miedos, irritabilidad, agitación psicomotriz, taquicardia, sudoración, problemas gastrointestinales, ahogos, temblores, contracturas musculares, entumecimiento, mareos y cefaleas.
La conflictiva de los trastornos de ansiedad en vacaciones no reside sólo en el sufrimiento del individio, sino en cómo afecta al resto de los miembros de la familia que, en lugar de gozar del mar y el calorcito cayendo sobre la piel, se ven obligados a tomar riendas en el asunto. Y a contener a ese ser querido para pasar la crisis y consultar, a la vuelta, a un especialista.
Fuente: Diario Clarin (versión impresa)









Es verdad, a mi me pasa lo mismo, sobre todo personas que tienen el correo en el movil y están constantemente enganchados a él. Me parece frustrante a donde hemos llegado en esta sociedad.